domingo, 12 de junio de 2011

“La Compañía de los Imberbes”.


¿Por dónde iba? ¡Ah sí! Después de estas pinceladas de nuestra historia os voy a explicar cosas sobre mí, que seguramente os interesen menos, pero que son el motivo de nuestras reuniones.

Estos años que pasaron hasta la pérdida del rey fueron de prosperidad como os he contado y de reorganización. Durante este tiempo fueron llegando enanos de todos los rincones de Eriador que vagabundeaban desde la caída de Erebor y que fueron acercándose a los palacios de Thráin.

Con el aumento de población llegaron también gentes extrañas y excéntricas que de tanto en tanto se acomodaban en las posadas de nuestro pueblo. Uno de ellos fue Báli “El loco”, creo de todos el más peculiar. Un enano anciano, el más anciano del que nadie haya tenido noticias, si exceptuamos a Durín “El Immortal” el primero de los 7 Padres de Nuestro Pueblo.

Quizá por ser tan anciano o por los muchos golpes que se había llevado en su larga vida había perdido casi completamente la razón. Desde que llegó una noche de invierno se acomodó en la posada “El reposo del Herrero” de Olro hijo de Oín, la mejor de las 7 que tenía el pueblo. “Loco sí, pero no tonto” se decía a sí mismo y a quién quisiera escucharle sobre su elección. A cambio de alojamiento y comida y de alguna moneda de algún parroquiano explicaba increíbles historias que hacían las delicias de chiquillos como yo. Al poco de llegar, y sin que su fama de excéntrico aún fuera de dominio público, lo conocí.

Fue justo la noche “Del primer paseo”, la noche que yo cumplía 49 años, donde se celebraba el rito de paso de la infancia a la juventud y dónde se hacía oficial mi primera visita a una taberna, en este caso la de Olro. Después del rito, al cual consiguió invitar mi tío al mismísimo Guardián del Tesoro, al hijo del rey, un grupo de amigos con Fralin a la cabeza por ser el mayor, nos dirigimos a la posada que por fin podría visitar sin tener que esconderme. Con nosotros venía también Dain, el “Bonachón” (¿os suena?) ¡Un gigante de casi 168 cm de altura! Y con una fuerza tan grande como su corazón. Venía también su primo Nain y un amigo de éste Furin. ¡Ninguno pasábamos los 60 años!

Íbamos todos locos de contentos porque ya por fin TODOS podíamos comenzar a labrarnos nuestro futuro. Este era el primer paso para nuestra emancipación, para conseguir vivir nuestras propias vidas y conseguir nuestra propia riqueza. Nuestra amistad esa noche se forjó y a partir de ese momento creció y nos llevó a correr las aventuras que todos vosotros iréis conociendo.

Como os digo entramos en la posada y lo primero que hicieron ese grupo de furias desatadas que tenía como amigos, fue pedirme una “Altura”. Sí. Veo cómo reís. Supongo que muchos de vosotros, por no decir todos, habréis pasado por ello. “Las tradiciones son para perpetuarlas”, otra máxima de mi tío a la que siempre he hecho caso.

Bueno, pues cuando ya tenía mi “altura” frente a mí me dediqué a dar cuenta de ella ante los gritos de apoyo de mis compinches. Beber el equivalente a tu altura en una torre de jarras de cerveza es una proeza que ni aún un adulto enano puede soportar hasta el final. Aquí, creo, fue dónde empecé a ganarme mi apodo. Tomé una tras otra las 36 jarras, casi 12 litros de ese líquido tan sabroso y entre la bruma del alcohol fui, tambaleándome, al lado del viejo Bali.

Mientras mis congéneres daban cuenta de sus propias consumiciones yo estuve escuchando lo que me decía el anciano. No sé si fui preso de un hechizo y quién me hablaba no era un enano sino un poderoso mago o la cerveza, cosa más probable, exacerbó mi imaginación y vi con una claridad increíble los hechos que me contó y la historia, a pesar del alcohol, quedó prendada en mí.

Me habló de minas y tesoros, de guerras antiguas, de reyes enterrados hacía más de 6 mil años. Me habló de tragedias del final de la Primera Edad del Mundo. Historias que eran leyendas y que había estudiado en su momento, pero que casi había olvidado porque me centré en estudios más útiles para la vida cotidiana. Pero allí estaba yo escuchando cantos antiguos, muy antiguos, sobre las ciudades perdidas de Nogrod y Belegost. Y sobre “El Tesoro del Rey Azaghâl”.

Sólo escuchar el nombre del antiguo rey me hizo ver imágenes de la “Batalla de la Lágrimas Innumerables”, la batalla en que los ejércitos de los elfos, enanos y hombres fueron derrotados por las hordas de orcos de Morgoth. Como bien sabéis queridos amigos el rey enano y su hueste se enfrentaron al Padre de los Dragones Antiguos, a Glaurung, infringiéndole tales heridas que el gusano huyó de la batalla, lo que ayudó en el transcurso de ésta. El soberano, a pesar de herir al dragón, cayó muerto en este combate. Su hueste se retiró con su cadáver de la lucha y se dirigieron a su ciudad, en las Montañas Azules.

Todas estas imágenes, que a cualquier enano llenan de orgullo, a mí me produjeron además una euforia que no he sabido nunca qué fue lo que la ocasionó. Ésta me llevó a hacer una de las mayores estupideces que nadie de nuestro pueblo puede hacer jamás, sólo disculpada en parte por el alcohol ingerido. En ese momento me levanté y grité a pleno pulmón como delante de un auditorio entregado:

 —¡¡¡Juro por Mahal el Creador, que no cejaré hasta encontrar y rendir pleitesía la tumba del Rey Azaghâl, el más dignísimo soberano de las 7 Tribus!!!

Al instante de haber exclamado esta barbaridad me di cuenta que en toda la posada se habían acallado las risas, las canciones, los bailes y todo el mundo se había girado con caras que iban del estupor a la rabia en todas las gradaciones posibles.

Mientras sopesaba qué diantres me había llevado a hacer esto, Fralin a grito pelado dijo: 

—¡Ronda Gratis! ¡La “Compañía de los Imberbes” invita a todos los parroquianos a  toda la cerveza que sean capaces de tragar! ¡Barra libre para todos!

Así fue como quedamos bautizados estos jovencísimos muchachos que éramos en ese momento y que no hacían más que salir del cascarón, pero que a pesar de ello fuimos rápidamente conocidos por hechos que fueron el asombro de todos.

¡Ah! Veo que a algunos de vosotros os suena este apelativo. A los que no, no os preocupéis porque sabréis más de ellos, de nosotros, pero eso será otro día.

7 comentarios:

  1. Ufff, 12 litros de cerveza es excesivo, incluso para un pirata como yo... A mí me ayudaron mucho en Alcoholicos Anonimos, un grupo que te recomiendo. Ahora solo bebo Gror 0,0% sabes Grog? Quiero decir que...! o sea al revés. Bueno, tu ya sabes lo que quiero decir.
    Hasta pronto... piraaata!

    P.P.

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  2. Querído Pirata (puedo llamaros por el nombre de pila, es que ese gentilicio "Playmobil" me resulta un lugar francamente extraño),

    Ciertamente 12 de litros son muchos en cualquiera, exceptuando en los enanos. Bueno, si, algunos dirán que los elfos tiene mayor entereza, pero no es cierto. Ellos, como casi con todo, pasan por el mundo sin enterarse de casi nada, su paso es tan liviano que ni de una buena cerveza disfrutan, ni emborrachándose de vez en cuando con amigos.... En fin son seres altamente extraños, salvando quizá a los noldor, pero quedan tan pocos....
    En cuanto a "Alcohólicos Anónimos" difiero que debe ser alguna hermandad que fomenta el consumo de buenos caldos, o de festivales de celebración y libación com el de Lithe, en Ciudad del Lago, ¿no es así amigo Pirata? Explicadme más. Toda Hermandad, o Compañía de este sentido me interesa, ¡por Mahal que es verdad!
    Bueno, maese Pirata. Espero seguir recibiendo noticias vuestras.
    Vuestro,

    Grór hijo de Thrór.

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  3. Nos teneis avandonados.....a caso no estais bien??
    Ha llegado a mis oidos que estais algo indignado?
    Mesad vuestras barbas....que necesito saber, si allá donde habitais la justicia buscais????

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  4. Buenas noches señor Grog, espero con ansias otra de vuestras apetitosas historias, además, hos aseguro que yo podria beber mas cerveza ;)

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  5. ¡A ver!.... Maese Marce dice que es muy sencillo pero.... ¡¡¡Por Mahal y todos los Valar!!!! ¡¡No lo es!! Este pequeño mensaje me ha llevado más de .... ¡Bufff mejor no decir cuánto!
    Queridos amigos, sabed que el escriba que me ayuda a escribir estos retazos de mi pobre existencia, segun me ha dicho, está MUY INDIGNADO... No tranquilos no es conmigo, es algo que dice que yo no entenderé pero que lo tiene en los últimos días muy ocupado. Espero tenerlo pronto cerca para que él, mucho más ducho en la escritura con estos raros caracteres os pueda hacer llegar nuevos relatos.
    A mi querida Elena, parece que me concéis bien... La justicia siempre ha sido un referente en mi vida, quizá no siemrpe haya obrado correctamente, pero al menso se ha intentado.
    Estimado Daniel por lo que leo, debéis ser persona joven y osada, ¿pensáis, acaso, que cualquiera puede llegar, fácilmente, a las hazañas que adornan mi nombre??? Bueno. No seré yo el que corte las alas a un mozalbete con ánsias de labrarse un buen apodo... ¡Pero para ello debéis estudiar, trabajar y luchar! Con esas armas mis logros quedarán en ridículo ante los vuestros... ¡¡¡ÁNIMO!!!!
    ¡Ah! ¡Por cierto! ¡¡¡¡MI NOMBRE ES GRÓR!!!!!!!

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  6. ese mozalbete es un poco osado al pensar que él podria beberse esos litros de ese nectar, si es tan joven como yo pienso mejor sera que os haga caso mi señor Gror, que de sus labios solo salen buenos consejos, y espero que maese Marce este pronto a su disposicion

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  7. Y "Grór" es lo que quise escribir, un fallo de escritura. :)

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