martes, 7 de junio de 2011

Tierras y Pueblos del Noroeste de la Tierra Media.

¡De nuevo os saludo mis queridísimos amigos!

Llevo horas queriendo volver a reunirme con vosotros pero quehaceres que no podía dejar de atender me han llevado a retrasarme un tanto en esta nuestra cita. De todas maneras.... Siento que poco a poco nos vamos conociendo, nos vamos hablando ¡qué locura! ¿Verdad? No sé. Quizá sea el abriros mi casa de par en par lo que hace que me sienta feliz cada vez que hablo con vosotros. Bueno maese Marce, sí ya sé que estamos aquí para algo y que el tiempo pasa, pero estoy en un momento de felicidad que quiero expresar a todos estos buenos amigos que entran cada dia en mi hogar, nuestro hogar.

Bien. Es cierto que no estoy acostumbrado a emocionarme de esta manera. Esto es algo propio de elfos delicados, modositos y errados, no de un ¡Khazad, un enano! Que como todos mis hermanos somos ¡rudos, descarados y acertados!

Vuelvo a irme por las ramas y no voy al tema de lo que quiero hablaros mis jóvenes conciudadanos. Antes de entrar en las aventuras que este pobre servidor vuestro ha vivido, maese Marce me ha dicho que os muestre un mapa de esta tierras, de esta parte del Mundo. Dándole las vueltas que merece (jamás te precipites fue uno de los buenos consejos que me dió mi tío Frenrir) he ido a la Chancillería y he pedido un mapa. Sí. Como podéis ver éste que os habla tiene los contactos suficientes para poder obtener este pergamino de la Sala de Los Mapas, gracias a la amabilidad de su cartógrafo principal "El Fenómeno". Con ello espero que todos aquellos que no hayan salido aún de la Montaña Solitaria se podrán hacer una idea de lo grande que es el mundo y a medida que sepáis más de mis aventuras podréis visitar esos sitios maravillosos.

Bien. Acercaos, acercaos. Sin miedo, sin verguenza. Observad la silueta del norte de la Tierra Media, la Tierra de los Hombres la llevan llamando desde hace unos años, desde que el joven Elessar se coronó en la Ciudad de Minas Tirith hace ahora... ¿cuánto maese? A ver. Sí hace 77 años. Sí ciertamente cada año que pasa es más su mundo, el de los humanos... Los elfos se están marchando, nosotros estamos también en una serena decadencia que poco a poco nos irá arrinconando a un lado de la trama del Tiempo.

¡En fin! ¡Basta de lamentaciones! Nos queda mucho tiempo aún que seguir trabajando, comerciando y guerreando si hace falta en esta tierra. Bueno... ¿Veis el mapa? ¿Podéis identificar dónde nos encontramos? Si no lo véis bien, podeis vosotros mismos buscarlo en casa del copista Google, un mediano de lo más extraño pero que te consigue casi de todo. Seguramente os podrá enseñar otros mapas, pero no serán tan detallados como éste que os muestro.

¡Mahal me confunda! Hoy estoy especialmente locuaz, ¿no es así? Algo tienen que ver desde luego las pintas que he degustado en "El Orondo Bonachón". ¿Cómo? ¿Por las caras que veo deduzco que hay quién aún no ha catado el néctar que sirve Bonachón? En todo Erebor no hay mejores cervezas que las que consigue mercadear este truhan. Lo de "Orondo", esto... Ummmm. Consejo para los que vayáis por primera vez a su tugurio:

Ni se os ocurra. Repito. Ni se os ocurra llamarlo así. Es un apelativo que está destinado a ser usado por muy pocos. Sólo a gentes muy cercanas y después de mucho tiempo permite que alguien lo llame de esta manera. Otro día ya os explicaré cómo fue que acabó poniéndole semejante nombre a una taberna.

A ver. ¿Por dónde iba? Ah sí, el mapa. Estoy a la espera de la respuesta ¿sabéis dónde nos encontramos? ¿dónde vivimos?

Efectivamente. En la Montaña Solitaria, en Erebor. Al Este del Reino Unificado. En esta ciudad habitamos, aunque no siempre fue así. En este momento vivimos en paz y harmonía con los bárdidos, los hombres que viven en Valle, a los pies de nuesto monte. Son descendientes de Bardo "El Matador del Dragón". Más allá, en el Lago Largo, se encuentra Esgaroth, o Ciudad del Lago. Digo que no siempre fue así y si recordáis lo que os contaba ayer os decía que antes de regresar a esta montaña algunos de nosotros vivíamos en las Ered Luin, las Montañas Azules como las llaman los elfos. Fue allí dónde yo nací como os expliqué. ¿Las veis en el mapa? Están en el otro extremo de este reino, en el Oeste. Nosotros habitamos en mi infancia un pequeño asentamiento en un valle del sur de esa cordillera y al norte de los Puertos Grises, la ciudad élfica. El poblado de Zirak-Dûm.

¿Cómo he llegado hasta aquí más de 300 años más tarde ? Ufff ... Como veis es un larga historia que este vuestro servidor seguirá narrando si a vosotros mis queridos amigos os place.

2 comentarios:

  1. Me complace ser jo la primera persona que hoy os lanza una misiva, ya me empiezo a ubicar en vuestra extensa tierra, cierto es que el viaje a sido largo y por ende muchas aventuras habreis tenido que pasar.
    A esperar vuestro siguiente relato

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  2. Estimada Mariluz. Sabed que pronto tendréis un pedacito más de mi azarosa vida que espero al menos os siga entreteniendo.
    Sin más. Siempre vuestro.
    Grór hijo de Thrór.

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